Río Chillar plagado de zapatillas colgantes

Haciendo la ruta del río Chillar uno se da cuenta que la nueva moda o práctica de algunas personas es colgar las zapatillas en los cables de alta tensión, de tal manera que se han ido acumulando cientos, dando aspecto de suciedad y falta de cuidado a la zona.
Ruego a quién le toque que tome nota de estos hechos e intenten poner solución y limpieza. Gracias.
Mario

8 comentarios:

es muy dificil crear o gestionar un seguimiento por parte del ayuntamiento o junta de andalucia de todos los salvajes que hacen esas cosas entre otras ? Gracias

Pues a mi me parece un arte urbano bastante ingenioso. Esa gente que sube hasta lo alto de los cahorros y cuando llegan se quedan sin zapatos, ahi los dejas como señal de que has llegado.
La unica pega que le veo es que es peligroso que lo hagan encima de los cables eléctricos, ya que pueden ceder y ocasionar un grabe peligro. Por lo demas ya les digo, arte urbano.
Para aspecto sucio el que hay durante toda la subida, de los animales humanos que hacen sus necesidades (hasta aqui normal porque en el campo no hay baños y toda la vida uno ha ido al campo a hacer sus cosas) pero se limpian con papeles, se cambian el tampon y alli se quedan. Eso si que es suciedad, que no cuesta nada coger una bolsita y echarlo dentro, que todos esos papeles luego van al mar y nos quejamos de lo sucia que esta el agua...

Arte urbano??? El arte urbano es arte en un entorno urbano, no en un río o en mitad del campo. Y si tanto te gusta el "arte urbano" del río entonces vente en septiembre a recoger las obras realizadas durante todo el verano, que seguro conseguirás alguna pieza gran valor.

Y todavía no ha empezado la temporada de verano y ya se ve montones de zapatillas colgada en los cables de un parque natural,gracias a los energúmenos incivivos q lo hacen y a los discapacitados mentales q los alientan e incitan manifestando q es arte urbano. Mas multas y gordas debería haber para estas gentuzas q no respetan el medio ambiente y la naturaleza , pero protesta porque un papelillo con el q alguien se ha limpiado el culo se lo encuentre en la playa. Que hipocresía !

En estos casos, uno puede imaginarse a un colegial bromista tirando sus tenis en plan gaucho; pero otras veces es tal la colección de calzado pendulante que directamente se convierte en una moda urbana de inexplicables razones. Pues las tiene. Y muy variadas.
Esta costumbre, en inglés, recibe el nombre de “Shoe tossing” y en un principio no se lanzaban los zapatos a los cables, sino que se tiraban para engancharlos en un árbol y así romper con una vida pasada, con la intención de empezar de nuevo sin el polvo del camino andado. Era algo usual entre personas que, por ejemplo, acababan su estancia en el servicio militar o que, por razones profesionales o vitales, se veían obligadas a cambiar de ciudad.

También muchos estudiantes han colgado sus zapatos de las líneas eléctricas durante años, bien para celebrar el final de un curso escolar o también para decir adiós al celibato, lanzando sus botines para festejar una despedida de soltero o una boda. El poder simbólico de abandonar un calzado usado en los cables se ha globalizado tanto que, incluso en las Antípodas, se ha convertido en una competición muy popular.
Sin embargo, es de justicia buscar los orígenes de esta moda que ha mutado hasta hacerse un hueco en la fenomenología urbana. Y la encontramos, según la docta Wikipedia, en la creencia romana de que los dioses elevaban el espíritu de los muertos al paraíso del Panteón (o, por lo menos, a un lugar mejor que este valle de lágrimas) si tirabas los zapatos de los finados a un lugar elevado.

Precisamente, esta correlación con la muerte es la que han adoptado las nuevas tribus urbanas para hacerse descendientes de la moda dos mil años después. En muchas ciudades norteamericanas explican que siempre que veas un par de zapatos colgando significa que alguien ha muerto en esa calle; o que ha ocurrido una pelea de bandas y el que ha perdido ha vuelto a casa en calcetines. O que por ahí hay trapicheo de drogas. El caso es que se ha convertido en una especie de mensaje que ha mutado de lo divino hasta el más puro lumpen, geolocalizando las calles o esquinas donde se realizan maldades al margen de la ley.
Esto ha hecho que el término "Shoe tossing" se haya permutado por el de "Shoefiti", un juego de palabras en inglés que combina el vocablo "shoe" (zapato) y grafiti, por el que ya cualquiera puede lanzar sus zapatillas contra el cable de Telefónica sin que le tachen de malandrín, sino de avezado artista conceptual que cambia el bote de spray por otras formas de expresión artística. Y donde no sólo los zapatos son los que vuelan, sino también los pantalones, las chaquetas y hasta las maletas que alguna vez contuvieron estas prendas.

No hace falta tanta farfolla para describir lo que es ni mas ni menos que una de tantas soberanas gilipolleces que nos invaden. Al final terminarán cobrando o limitando el acceso a los parajes naturales a cuenta de tanto "artista" .

Mi intencion era definir el fenomeno para abrir el debate con un poco de conocimiemto del tema ,sin embargo ya veo el nivel de los comentarios de algunos acorde con el nivel cultural en Nerja en general. Donde se ven comentarios donde la gente queda retratada como en el comentario anterior que rezuma una ignorancia infinita ,en fin ya se sabe que las perlas no estan hechas para los cerdos.

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